Éste es un rubro adictivo. ¡Campana de largada!

Empezás con una que te caiga simpática… Después viene otra y otra y otra… ¡Son maravillosas!

– Esta es una planta crasa –

      Primero que nada: ¿Qué son los Cactus, las Crasas y las Suculentas? Están invadiendo los hogares y la ola es imparable. Requieren poco espacio, poco mantenimiento, no piden grandes cosas, son sanas, son bellas… Son lo mejor que podemos tener.


¿Cuáles son las diferencias?
      
Parece que la Botánica ha decidido meterlas dentro de una bolsa y que cada cual saque la que sale. Los Cactus y las Crasas, pertenecen a la familia de las Suculentas. La diferencia, ínfima, básica, imperceptible, que no tiene que quitarte el sueño, es que originalmente han crecido en zonas en las que, para sobrevivir, debieron mejorar la especie por cuestiones climáticas y la razón fundamental que las distingue es la forma que tiene cada una de almacenar agua.
       O sea, que gestionan sus recursos de provisión de agua, almacenándolas en distintas partes de la planta.

“Requieren poco espacio, poco mantenimiento, no piden grandes cosas, son sanas, son bellas…

      Yo diría (seguro que no me equivoco), que todos los cactus todos, provienen de zonas desérticas y prácticamente sin lluvias. A lo largo de los miles o millones de años, para sobrevivir debieron transformar sus hojas en espinas (vamos, que todo el mundo sabe eso), porque se encontraron con la necesidad de dejar de conservar el agua en las hojas (no había como para tantas) y mandaron la reserva al tronco. ¿Se entiende?
       Si no lo estudiaste antes, te informo: al no tener hojas o, mejor dicho, al tener espinas en vez de hojas, la planta no se deshidrata cuando hace fotosíntesis (no me vengas ahora que querés saber qué es la fotosíntesis) y captura con eficiencia las gotas del rocío de la mañana, muy necesarias para su supervivencia.

– Este es un cactus –

      Pasaron los años (pongamos los siglos) y obtuvimos nada menos que unos 15 géneros de cactus con algo así como 70 especies que hacen nuestra delicia al ojo.
       Esos son los Cactus. ¿Cuáles son las Crasas? Son lo mismo, pero el agua la almacenan en sus hojas carnosas, esponjosas, de ancho espesor, suaves al tacto y como almohadoncillos.
       Todas juntas, son las Suculentas. ¿Se entiende? El Aloe es una planta Crasa. ¿Vieron? Si un día de estos te sentís aburrido y no tenés nada que hacer, te aconsejo que cuentes cuántos miembros tiene la Familia de las Suculentas. Llegás a contar 8000 especies y es probable que sigas.

“… gestionan sus recursos de provisión de agua, almacenándolas en distintas partes de la planta.”

      Las Suculentas son ideales para sostener un jardín de escasos, escasísimos recursos de agua o de zona rocosa. Si en tu casa no tenés un sitio así de árido, pensá que podrías llegar a armar un rincón parecido al de aquellas películas de cowboy donde los cactus eran los mafiosos que contemplaban impávidos a los vaqueros que pululaban buscando aventuras.
       Las Suculentas contienen muy poca estructura radicular, por lo tanto se adecuan a casi cualquier medio (sí: pueden crecer hasta arriba de una piedra). Si pensás en gozar de una floración abundante y asombrosa, debo quitarte una de las dos: asombrosas, seguro. Abundante, guacalá… La floración es breve, muy. En algunas un día y en otras, apenas horas.
       Pronto hablaremos de las Suculentas para organizar composiciones llamativas y siempre hermosas, jugando con volúmenes y colores.