¿Cuántas variedades creés que hay de céspedes? (parte II)

Continuamos conociendo las distintas variedades de césped.

Broza (Thatch):

Es importante que la mencione, porque es un residuo que puede traer problemas si no se la quita. En líneas generales, solemos dejar que la broza quede en el piso porque la lógica nos hace entender que se convertirá en abono y orgánico. Pero para las Festucas, no es conveniente dejarlas.

La broza es una capa de material muerto que, después del segundo corte, ya cubre la superficie sembrada. Esta capa se compacta en pocos días e impide el paso del agua de riego y ahoga al césped vivo. La carencia del oxígeno suficiente da paso a enfermedades que la Festuca no tolerará.

Para desplazar la broza, nosotros usamos un aparato que, simplemente, llamamos rastrillo con lo que provocamos lo que muchos jugadores de golf llaman el dethatching. Lo que hace el rastrillo (que arrastra un mini tractor) es “peinar” la superficie llevando consigo a todo el residuo (hay que ir descargándolo en el lugar previsto para eliminarlo después).

Césped Agrostis (Agrostis stolonífera):

El Agrostis no tiene problemas en cuanto a su altura de corte, porque ama el corte bajo. Tiene un crecimiento rastrero, lo que lo hace ideal para los greens de los campos de golf.

Son variedades de crecimiento muy agresivo, textura muy fina y color verde azulado. Dado que estas semillas se comenzaron con probar en las canchas de golf y entregaron el resultado esperado, se investigó de tal forma que se obtuvieron variedades de aún mejor calidad. Las más conocidas pertenecen a la serie Agrostis Penn (por Pennsilvania), como el Penncross y el Pennlinks.

Otras variedades están hoy en el mercado, como el L 93, A4 o G6 con menor producción de broza, una forma de crecer más erguida y mayor resistencia a enfermedades.

Siendo que son variedades que requieren de un mantenimiento mucho más conspicuo que cualquier otra variedad, no los aconsejo para jardines particulares por mucho que su cobertura sea total y plena. Resiste un corte no mayor de 2 centímetros, lo que lo hace sencillamente, extremadamente agradable a la vista.

       La semilla es muy pequeña y por eso la densidad de siembra es muy baja. No hay que pasarse del medio kilo cada 100 metros cuadrados de terreno.

Césped Poa Pratensis (Poa pratensis):

La Poa se compone de unas 200 especies. Aunque parezca mentira, la más importante de todas o, según como la veo yo, la más comercial es la Poa pratensis.

Poa se adapta a numerosas situaciones: alto o bajo mantenimiento, pleno sol o media sombra, resistentes a sequías o muy susceptibles a la falta de humedad, etc. Su amplia adaptación, sumada a la alta calidad que presenta por el color verde azulado de las hojas y su textura muy fina, hacen de esta especie el césped ideal para lugares de clima templado y frío.

Es de muy lenta implantación y no se adapta a altas temperaturas. Si se combinan alta temperatura y alta humedad esta especie está condenada. Dado entonces que se la utiliza muy poco en siembras puras, se la vende muchísimo hacia el sur de nuestro país, porque ahí se comporta de otra forma totalmente distinta.

“Si se combinan alta temperatura y alta humedad esta especie está condenada.”

En el verano se la debe cortar a 6 centímetros, pero en el invierno hay que llevarlo a 3. La densidad de siembra es de 900 gramos cada 100 metros cuadrados como máximo.

Césped Poa trivialis:

Esta Poa es muy utilizada en resiembras otoñales de greens de golf. También se la usa mezclada con otras especies que deben predominar a la sombra y mucha humedad en el suelo. Crece en cortos estolones. Es un césped verde claro; la hoja termina en punta con forma de bote. No soporta la falta de agua; por lo tanto, es mejor no sembrarla en zonas donde tienden a estar secas.

La Poa Trivialis se adapta correctamente a zonas de sombras, frías y húmedas. La mejor época de siembra en nuestro país es el mes de Marzo, ya que su germinación se produce con temperaturas de los 18 a 25ºC.

Césped Bermuda (Cynodon dactylon):

Una semilla de las más vendidas. Es perenne, es rastrera y es vigorosa. Tiene una textura media, alta resistencia al pisoteo y también sequías. No germina inmediatamente, pero su período es aceptable. Aunque de todos modos, es conveniente la mezcla para que aparezcan primero las más veloces. Se están estudiando variedades de Bermuda con resistencia al frío. Surgió la necesidad ya que siendo éste césped muy satisfactorio, si hubiera zonas sin heladas se mantendría verde todo el año. Dado que no existen prácticamente en nuestro país zonas sin invierno, se está buscando que la Bermuda resista el frío.

     Por ser una especie de climas cálidos, durante el invierno entra en reposo hasta la próxima primavera, pero sus hojas se ponen amarillas. Ya se sabe: para evitar el descoloramiento, se resiembra al comienzo del otoño. En verano, el ritmo de crecimiento es alto, así que los cortes deben ser muy frecuentes.

También es gran consumidor de fertilizante. Para mantener el césped con buena apariencia, usar una densidad de siembra es de 1.5 Kilos de semillas cada 100 metros cuadrados.

Césped Kikuyo (Penisetum clandestinum):

El querido Kikuyo, para los que no lo saben, nació en África. Tiene un crecimiento muy agresivo con lo que domina a otras especies que se siembren con ella. Es un césped muy agradable por el color de sus hojas y su textura. Excelente resistencia al tránsito intenso pero atención, que no tolera zonas sombrías.

Es mejor cortar con frecuencia y mantenerlo bajo para evitar la formación de broza. La generación de broza por parte del Kikuyo es verdaderamente, todo un problema porque se “acolchona”. Es tanto el residuo, que hasta el rastrillo se agota. La altura de corte recomendada es nunca mayor a 4 centímetros. La densidad de siembra es de un kilo por 100 metros cuadrados al comienzo de la primavera.

Césped Dichondra (Dichondra repens):

La Dichondra no es una gramínea. Su nombre común es “Oreja de Ratón”, por su similitud con el pabellón auditivo de esos bichitos.

Tiene un sistema radicular muy superficial. Suele desarrollarse satisfactoriamente bien en zonas húmedas, en general debajo de árboles. A pleno sol sólo si la humedad es suficiente. Su crecimiento es muy lento pero conforma un césped perenne muy agradable.

“Suele desarrollarse satisfactoriamente bien en zonas húmedas, en general debajo de árboles.”

Contrariamente a lo que algunos creen, la Dichondra se corta. Cuando encuentra el lugar y se desarrolla frondosamente, hay que cortarla a 3 centímetros de alto cada 15 días.

Una buena fertilización para esta especie, es con urea a razón de 1 kilo cada 100 metros cuadrados y abundante riego después. Por experiencia, recomiendo no fertilizar en verano. Si vas a sembrar, la densidad de siembra es de 900 gramos cada 100 metros cuadrados.