Canteros de flores aún en invierno

Claro que es posible. La temporada no es única y propiedad de la primavera. En invierno, gozás igual o más con tus plantines de flor.

¿Viste el frío que está haciendo? Según muchos de mis clientes, es el momento ideal para encarar los canteros del jardín porque es una actividad que no deja de ser creativa y te expande las neuronas, a la vez que te obliga a tener el cuerpo en movimiento con su consiguiente calefacción interna.

Más allá de las indicaciones de los médicos y los nutricionistas, el ejercicio que te demanda crear o renovar un cantero de tu jardín te obliga a consumir la misma cantidad o muchas más de las calorías que proponen los profesionales. La ventaja es que en tu cantero repararán los de tu entorno y ligarás alguna felicitación y caminando no ligarás nada de eso.

       Para esta época del año, los jardines se renuevan con plantas para otoño e invierno y la competencia de colores pone pálida a la primavera y al verano porque no tienen mucho para envidiarles.

No faltará ningún color ni tono de verde no importa la estación en que nos encontremos. El invierno cuenta con la intervención de sus propios dueños en los jardines, por la cuestión del ejercicio. Una actividad que afloja mucho en verano, por ejemplo. Nada más hay que acercarse a un vivero o, más simple aún, leé La Página del Vivero y después vas a tu comercio favorito con toda la información que necesitás para hacerte del mejor de los canteros.

En esta lista que te dejo ahora te vas a encontrar con algunas variedades bien propias de esta estación y otras que se meten bastante en la estación que viene y hasta también la otra. O sea que tendrás plantines para el invierno y la primavera.

       Sabemos todos que en el invierno las heladas, si bien son esperadas, muchas asombran porque se registran por debajo del cero. Cuando esto sucede, aún los plantines de invierno, genéticamente aptos para soportar temperaturas bajas, pueden llegar a resentirse. Esto sucede y en ocasiones es regla general, por el hecho de no tener la debida humedad el suelo en donde evolucionan. Por esa razón no debe dejar de regar los canteros, aunque hay que hacer la salvedad de no propasarse y encharcarlos.

En los viveros encontrarás:

Plantines de pleno sol:

Viola Cornuta: Similar al pensamiento, pero con la flor más pequeña. Las encontrarás de colores únicos y sólidos y también bicolores. Le encanta el sol y soporta estos fríos intensos sin  problemas.

Según el año, florecen en otoño, invierno y primavera.

Pensamientos: Un paisajista te daría más ideas, pero acordáte de la que te digo hoy yo: hace dos días vi un cantero de pensamiento amarillos con centro negro. Todos eran del mismo color. Pregunté a la dueña cuántos pensamientos había plantado. Me dijo que eran 150… Una verdadera explosión de belleza. Era como tener al sol en el suelo. El pensamiento siempre le brinda un tono intenso a tu jardín y son increíbles en macetas. Resisten muy bien el frío del exterior.

Conejitos: Me imagino que los conocés. Sí: son los mismos con los que jugábamos de niños a que abrían las fauces como si fuera un dragón, así que nunca sabré por qué lo llaman conejito. Están los enanos y los altos para elegir. Los altos necesitan un tutor, pero son buenísimos para abarcar un gran espacio. Los enanos no superan los 30 centímetros y si te tomás el trabajo de eliminarles las flores secas, tenés floración hasta la primavera inclusive.

Caléndulas: Sí, sí, la tradicional Culo de Vieja. Lo que sea, pero nadie le puede negar su nobleza. Parecería que nunca paran de florecer. Sus flores son parecidas a una margarita doble. Los principales colores incluyen el amarillo intenso que es muy atractivo, el naranja más intenso aún y las naranjas con el centro negro, son una preciosidad. Encontrarás simples o dobles; las dos son bonitas, iguales de intensas y prolíficas.

Alysus: Es ideal para borduras, ya sea de caminos o del mismo cantero como una forma de demarcarlos. Nunca faltan en mi casa en esta época y por experiencia, te paso un dato quizás curioso: hubo ocasiones en que me crecieron más de lo normal. Antes de arrancarlos porque se me habían ido de las manos, decidí una poda bien generalizada con la tijera corta cercos. Sí, con esa misma. Les hice un buen trabajo: tal cual un verdadero corte de pelo. No sabés… Al mes estaban rebosantes de brotes nuevos con flores más vivas que la remesa anterior. A partir de ahí, sólo las quito casi al final de primavera. Mientras estamos en frío, las podo.

Repollo ornamental o Brassica: Los podés comprar en color blanco o lila azulado. Son espectaculares. Hay que plantarlos bastante juntitos y en borduras se destacan mucho más. Para saber cómo crece, nada más imagináte el repollo común, el comestible y esa es la imagen para proyectar. Lo más decorativo es su centro que presenta un rosetón de coloridas hojas que asemejan una enorme flor.

Clavelina: Te la vas a encontrar también como perenne. Pero como tal, hablamos otro día. Como anual o plantín de temporada, la hallarás como una planta que florece hasta en el verano (a veces). Vas a observar que cuando su flor se seca, queda pegada a la planta. Si te tomás el trabajo de sacarlas, la planta adquiere fuerza y reanudan su ciclo de floración con más belleza.

 Plantines de media sombra

Si quisieras asegurarte una explicación precisa, sólo recitá en tu mente que la media sombra se registra en la mañana hasta las diez o en la tarde a partir de las 5. Nunca el sol de la siesta. Buen consejo, ¿no?

Violeta de los Alpes: Ya sabés: es de hojas carnosas, dentadas, con flores que pueden ser de color rosa, rojo o púrpura y que no tienen perfume. Florecen de mayo a octubre. De su fruto queda una cápsula que contiene varias semillas. Olvidate de sembrarlas a menos que decidas encarar un experimento: son híbridas; no nace ninguna. Algunas de sus variedades se destacan por sus flores grandes y dobles y con pétalos encrespados. Estas son unas reinas imbatibles; preciosas. También pueden ser de flor simple y hasta hay unas “mini” que son geniales. La misma planta pero en miniatura.

Prímulas: Las dos variedades más comerciales son la Prímula polyantha y la Prímula obcónica. Tienen una floración muy prolongada: otoño, invierno y primavera, pero no les debe faltar el agua de riego. Se bancan bastante bien la semi sombra y el fresco. Dale mucha importancia a un suelo fértil, húmedos y bien drenado.

Algunos tips:

-¿Nieva en tu zona? No dejes que se acumule nieve encima de las plantas. La nieve quema  las hojas.

-En invierno se riega menos, pero se riega. El límite es la humedad del suelo. Se mide fácil: introducí el dedo en la tierra. SI te costó, regá. Si no te costó, regá mañana. Es así de fácil.

-Nunca está de más, si vas a preparar el mismo cantero de siempre, mezclar la tierra con compost. Si no tenés, el estiércol viejo lo suple bien. No experimentes con estiércol de gallina: deséchalo hasta que te explique bien cómo usarlo. Sirve el de caballo, el de vaca y el de conejo, pero aseguráte que tengan un año al aire libre por lo menos.

-Ojo con los fertilizantes sintéticos. Si sabés leer las etiquetas, bueno… usálo. Si tenés dudas, preguntá a tu viverista amigo o esperá la nota correspondiente.