Muchos consejos van a estar en esta sección. ¿Cuál vas a seguir?

Hoy hablamos de limones. Sí: tan necesarios en casa. ¿Qué esperás para plantarte uno?

– El limón y su flor –

      Deduzco que no sabés qué variedad de limón tenés plantado en tu casa y bien sé, que no tenés idea del que vas a plantar luego de leer éste artículo, porque vas a ir al vivero y pedirás: “Deme una planta de limón”.
       El limón que te va a vender cualquier viverista, es el adecuado para vos. Hace mucho tiempo que existe el “cuatro estaciones”. Es una planta que continúa produciendo fruta, aún en las épocas más difíciles (invierno, por ejemplo). Aunque en menor cantidad, pero podrás ver las frutitas ir evolucionando.
       Personalmente, no conocí el de “dos estaciones”. Dice mi papá que algunos viejos viveristas aún lo conservan, pero yo no lo conocí. ¿Cuál era la ventaja, siendo que éste daba fruta la mitad del año? Según mi padre, los limones eran más grandes, más jugosos y con menos cáscara. Desde luego que le creo, pero no te lo voy a asegurar.
       Los cultivadores llaman a éste limón que hoy se consigue sin ninguna dificultad en cualquier vivero, el “Pindapoy”. Y a mí me gusta. Según épocas la cáscara a veces es gruesa, a veces no. A veces tiene mucho jugo, a veces no. Y el tamaño lo considero apropiado todo el año.

“El limón que te va a vender cualquier viverista, es el adecuado para vos.”

      Hoy vas a conseguir limones especiales para maceta, generados para aquellos que no tienen más remedio que cultivarlos ahí. La variedad se llama Meyer (es la más usada), pero no te enganches del nombre porque no será importante, a menos que quieras deslumbrar a tus visitas. La cuestión es que existe, da fruta y es rico.
       Cosechar limones siempre es abundante. De hecho, en mi vecindario, el que tiene tan sólo una planta, regala limones porque nunca termina de consumirlos.
       ¿Qué atributos debés atender para copiar a mis vecinos? Veamos:

1.- Luz
       No solamente el limón: todos los cítricos necesitan luz para crecer y fructificar. Todos los cítricos requieren unas seis horas de sol diarias o habrá problemas. Si tu caso es el limón en maceta, te recomiendo que lo acerques a la ventana y vayas girándolo una vez por semana (para no olvidarte: todos los lunes, por ejemplo) para evitar el fototropismo, que es la tendencia de la mayoría de las plantas a “recostarse” sobre el lado que haya más luz. De esa manera va a crecer parejo.

– Planta con las hojas un poquito manchadas –

2.- Agua
       Si se trata de una planta nueva, no abandones los riegos del invierno. Al menos una vez por semana si no llueve. Si se trata de una planta establecida (un año o dos o más), es probable que ya no tengas que regar; se arregla con la humedad que encuentra en el suelo o hasta la próxima lluvia. Si lo tenés en maceta, debés fijarte de qué maceta se trata; no todas conservan humedad infinitamente.
       Cualquier limonero nuevo necesita riego regular ya que como todos los cítricos tolera mal la sequía. Un buen método, ya sea en el suelo o en la maceta, es revisar los primeros cinco centímetros de suelo. Si registrás seco, regá. Como te dije, una vez por semana estará bien. Si lo tenés en maceta, revisá el drenaje: el estancamiento del agua pudre las raíces.

3.- Nutrientes
       Todos los frutales necesitan un aporte de energía porque gastan mucho al producir. Hasta pueden aparecer enfermedades por falta de nutrientes. Considerá que esas nutrientes, los frutales las acaban porque las usan. Entonces, hay que reponerlas. De esto debería hablarte un rato largo porque hoy los fertilizantes vienen a medida, pero hasta la próxima nota voy a recomendarte que fertilices al inicio de cada estación (podés saltear el invierno) con un Triple 15 (pedílo así a tu viverista amigo y él sabrá a qué te referís) y no le vas a errar.

“Hoy vas a conseguir limones especiales para maceta, generados para aquellos que no tienen más remedio que cultivarlos ahí.”

4.- Temperatura
       A ningún cítrico le gusta el frío. Si lo tenés en maceta podrás guarecerlo, pero si lo tenés en el suelo, la cosa cambia. Si pudiste elegirle el lugar, siempre buscá los sitios muy soleados y protegidos de los vientos especialmente el del sur que suele ser el frío.

5.- Poda
       Vivo escuchando de muchos clientes, que el limón no se poda. ¿De dónde sacaron esa fantasía? La poda es fundamental para la salud y la producción de todos los cítricos. Con la poda evitamos el crecimiento vertical que produce ramas dominantes infructíferas; el árbol será más ancho que alto como corresponde y seguidamente, debe vaciarse de ramas el interior de la copa para que el aire circule sin impedimento, la luz penetre y las ramas produzcan.
       Inclusive, si observás demasiada fruta, podés cortarlas con la tijera para mejorar el tamaño y no tirar o regalar tanta fruta.