Cualquier trabajo de jardinería se hace sencillo

Hay que contar también con el placer que produce el uso. Agotan al final del día, pero avanzan tanto que no podés dejar de usarlas. 

– Sin parar –

      Son varias y uno quisiera tenerlas a todas. Años atrás, de alguna manera desechábamos algunas que parecían innecesarias. Pero hoy se han vuelto imprescindibles. Las principales son la motoguadaña, la motosierra, la cortadora de césped, la sopladora-aspiradora, el cortacercos.
       No se termina ahí. La tecnología está generando no solamente que aquellos trabajos difíciles (a veces cuasi imposibles) estén ahora convertidos en juegos de niños, sino que todas estas herramientas, de algún modo, nos regresan a ser niños porque queremos usarlas sin parar.
       A lo largo de las notas que iremos subiendo sobre estas máquinas, podemos llegar a caer en un caos si no nos ordenamos un poco.
       Hoy voy a hablar de la motosierra y en cuanto me toque otro tema del mismo rubro, hacia allí nos dirigiremos.

“Las principales son la motoguadaña, la motosierra, la cortadora de césped, la sopladora-aspiradora, el cortacercos.”

      La globalización puso en el mercado marcas estrafalarias y desconocidas también. Puedo decir que no encontrarás máquinas ruines porque todas están fabricadas bajo normas que se imponen en función de la calidad.
       Para tu tranquilidad, tenés que saber, por ejemplo, que los carburadores no son mucho más de dos. O sea, el fabricante compra el carburador a un fabricante de carburadores que ya fue probado como eficaz y es el que se usa para muchas y distintas marcas de motosierra.
       Las espadas suelen ser universales; o sea que se fabrican para casi todas las marcas que hay, porque la norma que las regula les obliga a poner los agujeros de sujeción según un protocolo que el fabricante de espadas copia. Las cadenas son de distintas y variadas marcas. Nunca estarás obligado a comprar la misma marca de la motosierra, a menos que estés fanatizado con eso.

– Un poco de coraje –

      Así que entonces lo que te queda por asegurarte cuando comprás una motosierra, es que el concesionario tenga carcazas (si se caen de altura se pueden romper), embragues (de tanto tirar de la cuerda o por hacer mucha fuerza pueden romperse), gatillos (a veces se enganchan con ramas o se sueltan del habitáculo).
       Todo lo demás se puede reemplazar por un alternativo que cubre perfectamente las condiciones que exige el fabricante. Si sabés algo de computación, sabrás que en ese rubro se consume mucho más los repuestos alternativos que los originales. Algo parecido pasa con esto.
       En el caso de la motosierra, lo que más debe preocuparte son los requisitos de seguridad. Las máquinas modernas traen un freno de cadena que puede accionarse con una sola mano y hasta con un golpe, evitando muchas desgracias. Este freno está ubicado encima de la carcaza a muy pocos centímetros del dorso de la mano que domina a la máquina desde el arco de sujeción.
       Si te encontrás con una motosierra que no tiene ese aditamento, te recomiendo que no la compres. Sé muy bien que ese artilugio impidió desastres. Que el precio no te domine.

“En el caso de la motosierra, lo que más debe preocuparte son los requisitos de seguridad.”

      Hay países de mucho bosque cultivado, que exigen reglas inquebrantables para habilitarte a trabajar con motosierras. No sólo las exigen, sino que las vigilan y revisan. Suecia, por ejemplo, donde la marca líder suele ser Jonsered.
       La firma estableció un protocolo de seguridad que hasta ha supervisado ella misma entre sus clientes, porque entiende que cualquier accidente acaecido por una máquina de su marca, es inadmisible.