Cola de Gato.

El atractivo de tocarla es inevitable.

– Lagurus –

Lagurus Ovatus y/o Acalypha

      Ya sé, ya sé: ¿Quién las conoce? Pues, te asombrarás porque hay mucha gente que las conoce.

      El Lagurus tiene la particularidad de parecer una flor seca. Lo que ves en la punta del tallo, es su flor. Y debo decir que, a mí particularmente, me atrae muchísimo.

– Acalypha –

      La Acalypha puede que la hayas visto en algún vivero; están siendo muy difundidas últimamente.

      Tanto una como otra, son mucho más comunes en Europa. Tolera bien fríos intensos y bastante menos las muy altas temperaturas.

      Su exposición debe ser a pleno sol porque en la sombra o media sombra, la planta se alarga inútilmente y se recuesta. Requiere tutor, en ese caso.

      Crece hasta los 30 centímetros de altura. La flor copia la piel del gato: es muy suave al tacto. Claro, no es para toquetearla todo el día, pero ese atractivo suele ser inevitable.

      La flor está compuesta de espiguillas color blanco; florece en primavera.

      En suelos sueltos y bien drenados crece sin problemas. Si se encharca, puede morir.

      El Lagurus es ideal para rocallas aunque se pueden usar en otras composiciones, siempre a pleno sol. Consejo paisajístico (ineludible): haz un cantero de Lagurus exclusivamente; ninguna otra planta. Queda sensacional.

      Si no te excedes en el riego y la planta está a pleno sol, las enfermedades y las plagas buscarán otra planta.