Maravillas que tiene el riego por aspersión.

Lo podés automatizar tanto como te permita tu presupuesto.

      Automatizarlo significa que el sistema se prende, se apaga, fertiliza, controla la temperatura… Bueno; en fin: todo lo que viste en alguna película de ciencia ficción o te puedas imaginar, el riego automatizado lo hace.
       Ya sabemos que esta clase de riego tiene como objetivo llegar a las plantas o al césped en forma de lluvia localizada. En todo caso, lo que te podría de algún modo hacerte dudar en una instalación de estas características, son dos variables muy atendibles: éste sistema es caro en primer lugar y en segundo, evaluá con suma conciencia si podés disponer del agua que gastaría.

      Aún cuando parezca que el agua a utilizar sería un desperdicio, un riego automatizado es la mejor manera de ahorrarla. Pero sí tenés que decidir las posibilidades de almacenamiento de la misma. El ahorro siempre estará dado por la dosificación que se puede obtener y porque además, nunca afectará al vegetal cualquiera sea, ya que la distribución homogénea sobre las partes en cuestión, es total y la caída de agua es suave.
       Entonces, ¿cuáles podrían ser sus inconvenientes? Gasta más que el riego por goteo, pero éste no siempre es conveniente según el área. Si se calcula bien la distancia entre aspersores, el coeficiente de uniformidad debe superar al 80% de eficiencia.
       Los sistemas de riego automatizados, cuentan con un programador que se constituye en el cerebro del sistema. Es un aparato que ordena cuándo las válvulas deben abrirse o cerrarse y cuándo debe prenderse o apagarse la bomba, accionando los aspersores.

      Las electro válvulas funcionan como canillas automáticas. Cuando reciben la orden del programador, se abren dejando pasar el caudal de agua hacia los aspersores. Una electro-válvula de una pulgada y 24 voltios aguanta hasta 6000 litros por hora de manera continua.
       Las toberas y los aspersores son los elementos del sistema que distribuyen el agua. Las toberas de hasta 4 pulgadas llegan a los 5 metros de distancia. Los aspersores de tres cuartos de pulgada alcanzan entre 6 y 15 metros de distancia.
       El riego por aspersión mantiene los jardines y las coberturas cesperas en óptimas condiciones. La automatización del riego garantiza la aplicación exacta del agua en el momento correcto, reduciendo costos y economizando el recurso.

      Un buen aspersor permite un máximo espaciamiento y una cobertura uniforme con una baja perdida de carga.
       Los aspersores de impacto de arco completo son muy eficaces sobresaliendo como características en aquellos que fueron así diseñados tener una sola boquilla para lograr el máximo alcance y combinaciones de boquillas y aletas para una excelente distribución.
       Ya sean toberas o aspersores, siempre será necesario que contengan filtros para evitar que las salidas se tapen. Los filtros pueden ser de filtro de malla con alta capacidad para la separación de arena y partículas sólidas, de fácil mantenimiento y de acero inoxidable.

      Se utilizan también los pico micro-jet, ideales para riego de áreas pequeñas asistiendo eficientemente los canteros y hasta los macetones.
       También se puede disponer de emisores, conocidos como difusores de burbuja, que tienen la posibilidad de ajustar el caudal de agua y el radio de influencia con sólo girar la cubierta de cada unidad. Son fáciles de limpiar y según tamaño admiten la distribución de hasta 130 litros de agua por hora.