Tipos de sustrato para huertos en maceta

Para aquellos que no tienen lugar, los ayudamos a elegir el mejor sustrato.

– Con la fibra del coco se fabrica sustrato –

      Primero que nada: ¿Sabés qué es el sustrato? Bueno, es el suelo para que comprendas rápidamente.
       Con el ánimo de aportarte más datos que pueden ser necesarios, el sustrato es el conjunto de elementos sobre los que las plantas sitúan sus raíces. De ahí las plantas obtendrán estabilidad (porque deben estar “paradas”) y deben anclarse en la tierra y como almacén de nutrientes.
       Si tratáramos de hablar de un cultivo hidropónico (en el que la planta se alimenta a través de agua con nutrientes y no de la tierra) es otra historia que hoy no tocamos aquí.
       El sustrato suele ser variado y diseñado con características dinámicas para las plantas. En la Naturaleza el sustrato correspondería normalmente a la tierra del suelo.
       Para cultivar hortalizas en macetas, el sustrato tiene una importancia vital porque en el interior del recipiente cualquier planta se enfrenta con limitaciones importantes. Entre sus características anatómicas, no puede prescindirse de ser poroso y retener el agua, además de contar con suficientes nutrientes.

“Con el ánimo de aportarte más datos que pueden ser necesarios, el sustrato es el conjunto de elementos sobre los que las plantas sitúan sus raíces.”

      Para contar con un buen sustrato, debemos fijarnos en estas tipologías: -Porosidad: entre las partículas del sustrato debe haber espacio. Habiendo suficiente, el crecimiento de las raíces se favorece.
-Retención de agua: aquí intervienen los microporos del sustrato. Son los que retendrán el agua hasta que la planta la consuma.
-Aireación: en cambio aquí, intervienen los macroporos. Son los que permiten la circulación del aire y el agua, optimizando la respiración de las raíces.
-El pH: científicamente se trata de la concentración de iones de hidrógeno en la solución acuosa del sustrato. Eso se mide. Tiene valores de entre 0 y 14, en el que 0 es muy ácido, 7 neutro y 14 muy básico. Lo ideal es tener un pH de 7. En esa medida, las plantas asimilan bien los nutrientes.

– La lombriz fabrica uno de los mejores sustratos –

-Aporte de nutrientes: el sustrato debe tener la capacidad de almacenar nutrientes y de ir liberándolos de a poco.
       Los sustratos más comunes son:
-Sustrato universal: es una mezcla formada a base de turba. Es el más fácil de encontrar en los viveros. No tiene muy alta aireación y poca retención de agua. No aporta gran cantidad de nutrientes. Recomiendo abonar antes del cultivo (en caso de hortalizas, ya que poseen mayores necesidades nutritivas que las flores).
-Fibra de coco: se fabrica con los restos del coco. Posee mucha aireación y retiene satisfactoriamente agua. Es muy liviano; aporta pocos nutrientes. Es conveniente mezclar con estiércol o compost.

“El sustrato suele ser variado y diseñado con características dinámicas para las plantas.”

-Turba: es un producto poco ecológico (se lo explota como una mina de mineral), pero es también uno de los más utilizados. Posee gran capacidad de retención de agua. Tiene mucha nutriente y buena aireación, pero posee un pH excesivamente ácido.
-Compost: y… Tal vez sea el mejor de todos. El proceso del compost culmina cuando se descompone la materia orgánica y pasa a inorgánica. Éste proceso lo llevan a cabo los microorganismos aerobios (en presencia de aire). Cuenta con la aireación adecuada y retiene eficientemente el agua. Su depósito de nutrientes es medio y su capacidad de aporte muy elevada. Sus propiedades son bastante variables dependiendo de los elementos con los que lo hemos formado.
       Hay muchos otros tipos de sustratos. A veces es más efectivo proceder a emplear una mezcla de ellos o combinarlos con abonos orgánicos.