Iniciáte en el bello arte de las topiarias.

La poda ornamental o Arte Topiario te ubicará a la vanguardia de los atrevidos.

– Muy suntuoso –

      Si pensaste que no podés hacer semejante cosa, olvidáte: lo puede hacer cualquiera con un mínimo de paciencia. A lo que tenés que adicionar que, a medida que lo vayas logrando, más satisfecho de vos mismo te sentirás con el paso de los días.
       Y si pensaste que te va a llevar años… Bueno; depende de la especie que elijas. Si elegís alguna de las variedades que te voy a recomendar, hablemos de meses. Meses en los que comprobarás que el artista que permanecía escondido en vos, encontró el camino para salir a la superficie y regodearte con tus ocultas aptitudes.
       El Arte Topiario se denomina también Poda Ornamental. A mí me gusta Arte Topiario; le da más categoría y te invito a usar el mismo término. Esta poda consiste nada más que en crear y mantener un arbusto o árbol con una forma determinada, recortando regularmente los brotes que van sobresaliendo del perfil establecido.

“Si elegís alguna de las variedades que te voy a recomendar, hablemos de meses.”

      Es una técnica muy utilizada en jardines geométricos de los que podés ver en numerosas fotografías o si recorriste un poco el mundo ya te habrás asombrado con ellos. Los japoneses son los iniciadores pero Versalles y muchos otros lugares, como el Taj Mahal cuentan con estas bellezas.
       No tiembles porque tu jardín no es geométrico; no todos tienen algo así. Siendo que podemos decir que un topiario es una verdadera obra escultórica, no tiene nada de malo ensayar con una especie y lucirla en alguna parte clave de tu jardín “normal”, como motivo de una visita especial.
       Un topiario siempre es un elemento sumamente llamativo que acapara la vista. Precisamente, hay paisajistas que están convencidos que un topiario luce mucho mejor en cualquier jardín formal, porque en un jardín exclusivo de topiarios, pasan absolutamente desapercibidos. ¿Dónde escondés a un elefante? En una manada de elefantes, es lo que se dice y el acertijo es representativo de lo que piensan los profesionales.

– Trabajando en la poda –

      En una situación formal, un topiario provoca un realce. Admito que dan mucho más trabajo que cualquier otra planta porque descubrirás la urgencia de una poda o un corte en una época en que no pensabas. Pero nada de eso afecta a la planta en cuestión. Lo importante es asistirla de inmediato, porque el desvío de su perfil se nota inmediatamente.
       Algunos viveros o, en todo caso, Centros de Jardinería que prestan más atención a éste método, podés comprar algunas plantas preformadas en conos o esferas, que después continuás vos mismo. Yo, particularmente, quiero atreverme desde el cero, pero no descarto que vos lo intentes con algo encaminado aunque sea la primera. Pero luego, ¡atrevéte vos!

“Es una técnica muy utilizada en jardines geométricos de los que podés ver en numerosas fotografías o si recorriste un poco el mundo ya te habrás asombrado con ellos.”

      Si pertenecés a esas personas que gustan de observar la Naturaleza y asombrarse con todo lo que ella contiene, te intimo a hacer la prueba. A tus cualidades de observador, sólo agregale una cuota de paciencia. Si alguna vez practicaste con la tijera, seguramente sos la persona adecuada. Si te ves en una situación demasiado comprometida, recordá que siempre podés usar un armazón de alambre que te guiará en la aventura. Y en muchas ocasiones, comprobarás que el mismo alambre te servirá para guiar vos a alguna rama que intenta desafiarte y rumbear para otro lado.
       ¿Cada cuánto podarás? Depende de la especie que elegiste. La medida límite de crecimiento no debería exceder los 10 centímetros. Ya 10 centímetros se nota que la dejaste pasar, así que no te excedas. Hay muchas especies que no te requerirán más que una intervención por año. Esas son las variedades que te obligan a esperar a veces años para llegar al resultado que planeaste.